El valle central continúa hacia el sur a través de la región del Maule, donde la altura de la Cordillera de los Andes disminuye ligeramente y se convierte en largos y amplios valles, ideales para el cultivo de frutas de calidad. Aquí el agua lluvia es abundante, sin embargo, debido a las mañanas brumosas en los meses de verano, se cultivan pocas uvas de mesa y variedades de frutas con carozo. Por el contrario, esta región es conocida por sus manzanas, kiwis, peras y berries.
El clima es más frío que en las regiones de cultivo del norte, con grandes fluctuaciones de temperatura entre el día y la noche que aumentan la pigmentación en las variedades de manzanas rojas.