

ACONCAGUA
Valle de Aconcagua, San Felipe, Los Andes, Quillota
Los huertos y viñas del valle de Aconcagua son regados por más de 100 canales y acueductos, cada uno de los cuales acarrea una corriente gélida que proviene de los Andes, que a su vez es transportada por el río Aconcagua y sus afluentes. Con su abundancia natural de agua rica en nutrientes, este valle fue la primera zona de cultivo plantada durante los primeros años de la industria frutera en Chile. En la actualidad produce la mayor variedad de frutas frescas de las nueve regiones de cultivo en Chile, produciendo más del doble que la región de Coquimbo.
El valle de Aconcagua está dividido en
tres zonas de cultivo principales: una costera
y dos interiores, llamadas Quillota, San Felipe
y los Andes, respectivamente. Aunque San Felipe
y los Andes están ubicados en valles separados,
gozan de climas similares (muy parecido al valle
inferior de San Joaquín, en California,
pero con temperaturas más bajas durante
la noche). Este fenómeno le otorga a la
región frutas con carozo; uvas y variedades
de manzanas rojas de mayor pigmentación,
lo que les da un mayor atractivo. El valle costero
de Quillota posee un clima excepcional para productos
subtropicales, como las paltas. Actualmente,
el 65% de la producción de paltas chilenas
se cultiva en Quillota. |
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Principales frutas de exportación de
ACONCAGUA |
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